Hay una cadencia muy especial cuando una pareja simplemente fluye. A Edgar y a Gabriela los conocí hace apenas unos meses, pero desde el primer instante en que me contaron la fecha de su boda, supe que lo nuestro no iba a ser una simple relación de fotógrafo y clientes. Fue un “clic” inmediato, de esos que te hacen amar este oficio.
Ellos son luz pura: carismáticos, genuinos y con una de esas sonrisas constantes que se contagian sin esfuerzo.
Teniendo claro su amor por el mar, el destino para su Save the Date no podía ser otro. Nos fuimos a las playas de Michoacán—con su costa brava, su brisa pesada y esa luz dorada tan única que solo se encuentra ahí—. Documentarlos fue un regalo. Bastó con dejarlos ser, verlos caminar por la arena y capturar cómo se miran cuando creen que nadie los observa.
Qué fortuna la mía de cruzarme con parejas así, que se entregan al momento y me permiten guardar un pedacito de su historia. Esto es solo el prólogo, chicos. ¡Ya cuento los días para el gran día!
TVN FOTOGRAFÍA funciona gracias a WordPress